Reinventarse o morir: grandes casos de éxito

16 marzo, 2017 18:35

Reinventarse. Un verbo con un contenido semántico de lo más potente. Saber adaptarte a nuevas realidades y triunfar en el proceso. ¡Qué fácil parece! Pero, en realidad, reinventarse es una barrera que muchas empresas quieren afrontar pero que en pocos casos logran superar. Hoy queremos presentaros algunos de los grandes casos de éxito de reinvención. Porque si Nokia se hubiera quedado en lo que era en origen, quizás hoy ya no existiría…

Sí, sí, lo has oído bien: Nokia. Esta empresa de Finlandia nació para procesar la pulpa de la madera y convertirla en papel. ¿Cuándo llegó el cambio radical? Con la aparición en escena de las telecomunicaciones, momento en que se relacionó con empresas de caucho y cables, y una cosa llevó la otra y… ¡explotó con un aparato llamado móvil!

Pero Nokia no es el único ejemplo de capacidad de reinvención. En la misma línea de Nokia es obligatorio mencionar a otra gran marca tecnológica. De hecho, es tecnológica desde los años 70 del siglo pasado, porque sus raíces son otras muy diferentes: corría por allí al año 1938 cuando nació una empresa que vendía pescado a la China y a Manchuria. ¿Cómo se llamaba? Samsung.

Y aquí va otro de los grandes: Coca-cola. ¿Quién no conoce la historia de su existencia? Seguramente muchos habréis oído que la Coca-cola va bien para el dolor de barriga. Pues sí, y su justificación es su propia razón de ser: nació como jarabe medicinal y como no vendía demasiado se decidió cambiar el rumbo a refresco. ¡Y lo bien que les salió…!

¿Quieres otro ejemplo? BH. Eibar es el epicentro de esta empresa que ahora todo el mundo conoce por las bicicletas, pero que sus orígenes están estrechamente vinculados a las armas. Los hermanos Beistegui fundaron BH para fabricar armas, revólveres y pistolas, pero tras la primera Guerra Mundial se decantaron por los pedales y hasta el día de hoy, que son todo un referente del sector.

Si ellos fueron capaces de transformarse, tú también puedes hacerlo. Hay momentos en la vida de una empresa en que el cambio es necesario, porque si no te reinventas, puede que la muerte esté más cerca de lo que imaginas. Si Coca-cola pudo… ¡tú lo petarás mucho!

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